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Mensaje por RayPok el Lun 3 Jun 2013 - 23:01

BOLITAS AZULES

¿Con qué fin se crearon las cajas ladronas?
¿De dónde salió Mr Sax?
¿Por qué el mecánico no vive en la ciudad?
Seguid leyendo y obtendréis respuestas.

El mecánico era el ser más increíble de todos los Tensiees. Siempre arreglaba cosas viejas que ya deberían estar para el olvido. Su capacidad era tal, que aparte de ser el mecánico era el fontanero y el ingeniero, así que tenía el triple de trabajo de los que tenía un mecánico habitual.
Creaba esculturas magníficas con algún secreto: les añadía engranajes para que se movieran o reproducieran sonidos.
Sus robots eran conocidos más allá de su cuidad: Cualquier diminuto con el que hablaras sabía de él o había necesitado su ayuda en alguna ocasión.
Un día, le dieron un encargo de el País de las Bandas Musicales (o Band Land para abreviar), un lugar en el cual todos sus habitantes tocaban algún instrumento o cantaban. Sus universidades eran sus conservatorios, sus casas tenían forma de tambor y sus pavimentos eran pentagramas. La cuestión es que se iba a celebrar el Centenario (aniversario núm. 100) del lugar, y necesitaban su ayuda. Éste debía diseñar una mascota para su ciudad y reproducirla a gran escala como estatua, que pondrían en el centro de la Plaza Mayor. Le advirtieron que debía ser muy especial, pues iba a ser la mascota de todo evento: Desde la simple graduación de un futuro músico hasta los importantes Juegos Musicalímpicos.
El diseño inicial del mecánico era pésimo, y no se encontraba muy inspirado. Así que con la ayuda del dibujante, se puso manos a la obra.
El resultado final era perfecto: Un saxofón, personificado y de semblante muy alegre. Sólo había un pequeño problema: reproducirlo a gran escala, de forma de que midiera siete metros le costaría más tiempo que el que había pedido. Cuando ya estaba a punto de tirar la toalla, alguien llamó a su puerta. De mal humor, abrió. No había nadie, sólo un paquete con una nota, que parecía escrita por un niño:

"Señor mecánico,
Estoy muy contenta de que hayas decidido hacer una estatua chuli para la ciudad en la que vivo. Mi papá vive muy lejos y yo le conté que estabas preocupado porque te costaría hacerla. Por suerte, mi papá decidió darte su proyecto (o así lo llama él) de toda su vida: Dice que son bolitas que, si les enseñas un plano, ellas se transforman en lo que les hayas pedido hacer. Están en el paquete. Si te sirven, me pondré muy contenta y mi papá también.
Un abrazo, Sophie."

El mecánico sonrió y abrió la caja. En efecto, había bolitas azules. Cogió un plano y dijo:
-Eeeeh... ¿Hola?
Las esferas se iluminaron. El mecánico se fijó en un puntito que tenían. Éste era un escáner. Tres o cuatro empezaron a flotar y cuando localizaron y escanearon el mapa del saxofón y sus dimensiones (escritas), le preguntaron al unísono con una voz aguda:
-¿Material?
-O...oro.-contestó-Pero por favor, haced el proceso ahí fuera... Lo digo por el espacio.
Una vez en el exterior, el color de las bolitas empezó a cambiar a verde, después a amarillo chillón, y por último, a dorado. Como si de plastilina se tratara, empezaron a extenderse, y acabaron haciéndolo a la perfección.
El mecánico se acercó, inseguro y golpeó. Era un metal realmente duro. Tras asegurarse de que era ciertamente del material escogido, exclamó:
-¡Eureka, eureka!-No podía creer que hubiera acabado en un par de minutos el trabajo de tres días. Estaba tan animado que pensó en pasarse toda la noche construyendo cosas, gracias a las bolitas su negocio le iría genial. Pero como el saxofón era tan grande, había usado todas las esferas de golpe. Sin pensarlo, escribió una carta a la misteriosa niña de las bolitas.
"Querida Sophie,
Me ha encantado el funcionamiento de las bolitas y espero no ser maleducado, pero... ¿No tendrá más bolitas tu padre? Si le parece justo, le pagaré 350 lúmenes por cada paquete que me envíe (eso sí, en la firma no podré poner su nombre puesto que lo desconozco). Ahora el negocio irá como la seda.
Corteses saludos, el mecánico."

Copió el destinatario de la carta recibida y la metió en un sobre. A los pocos días:

"Querido mecánico:
Aún nos quedan muchas bolitas según mi papa. Hablé con el y me envió más. Dice que cada vez que te falten, te ayudará enviando más a mi casa. Me alegro de que le vaya bien.
Con cariño, Sophie."

Y así fue durante dos días. Le pidieron que arreglara una montaña del parque de atracciones. Gracias a las bolitas, siempre encontraba la pieza que faltaba. En pocas horas había terminado trescientos encargos: crear una licuadora para un adinerado diminuto, diseñar un frac que cambiara de color para el Rey Diminuto...
Durante cada encargo, se le acababan las bolitas, así que le pedía más y mas a Sophie. Éste recibía un paquete en pocos minutos (lo cual era increíblemente rápido, seguramente sería por la bici supersónica que le hizo la cartero).
Quedaba un día para la gran fiesta, y una "mini-empresa primitiva" acudió a su casa. Querían una cartera robótica, lo bastante grande como para llevar trastos pesados, que no costara llevarla siempre encima y que pudiera hacer de caja fuerte. Le iban a pagar una cantidad inimaginable de lúmenes por cada cartera vendida.
Tras varios planos e ideas tuvo el invento definitivo y llevó los planos a la empresa. Había tres modelos a escoger: un primer modelo azul y blanco con motivos marítimos y dos figurillas de delfines a los lados. El segundo era marrón y naranja, tenía la textura de la madera, motivos anaranjados y un par de asas a los lados: imitaba a la perfección, sin duda, un clásico cofre pirata. Y el tercero era un modelo rojo brillante como el rubí y tenía motivos chinescos dorados a los lados, aparte de dos dragones (uno a cada lado) que se sobresalían del llano.
Los integrantes eliminaron al iseño marítimo enseguida. "Serán más de montaña", pensó el mecánico para sus adentros. Los presentes siguieron examinando ambos diseños. Como éstos no se decidían, prefirieron ver primero su funcionamiento, pensando que quizás éste les diera una idea. El mecánico empezó.
- Muy sencillo: la caja está hecha de diamante mezclado con hierro, por lo que es tan resistente que sólo la destruiría el puño de Rayman multiplicado por tres. Por la noche, la caja protege tus pertenencias. Al despertar, ella te sigue allá donde vayas, pues tienes unas patas cortas pero veloces. Es una buena forma de llevar tus objetos valiosos siempre encima y de la forma más segura posible. La caja sólo se abre con la huella digital del sujeto que la posee.
-¿Y cómo diablos le sigue la caja?-exclamó al fondo uno de los integrantes.
-Buena pregunta. Pues te lo explicaré: aunque no se ve en el plano, pondré en el centro de la caja un gran ojo que seguirá a su portador pase lo que pase. Ah, ¡y tiene placas solares así que puede pasarse toda la eternidad andando!
La directora le dirigió una sonrisa.
-La caja es perfecta. Si realmente le piensas añadir un ojo, entonces mejor usa el diseño chino, no estropees el tópico pirata-ambos rieron y el mecánico se marchó satisfecho.
El prototipo (creado con las bolitas) fue vendido al rey, y como funcionaba de perlas, le pidieron que construyera más de éstas. El proceso era un bucle: Pedir bolitas a Sophie, recibir bolitas, crear cajas, enviar cajas a empresa, recibir carta diciendo "cajas liquidadas"... Y vuelta a empezar. El negocio de las llamadas "cajas protectoras" era un éxito total.
***
-Éste era el último paquete- le dijo Míster Dark a su sirviente- Envíaselo ya.
-Lo mejor, señor- contó Dark Rayman- es que recibimos 350 lúmenes.
***
"Querido mecánico:
No nos quedan bolitas y me he mudado a un lugar muy lejano. Bueno, estuvo divertido ayudarle. Papá te envía su último paquete.
Hasta nunca,Sophie."

En dos días había pasado mucho: Había diseñado cientos de artilugios, creado miles de casas, y despedirse de una chiquilla que era vital para su negocio, que se había convertido en su amiga, y todo eso en dos días. Ahora debía descansar, al día siguiente era el gran día. El Centenario se iba a celebrar.

------------(al día siguiente)------------

Bandas de música por todos lados. Gente aplaudiendo. El Centenario había comenzado. En el escenario de la Plaza Mayor, una figura con corona empieza a hablar a través de un micrófono:
-¡Hola a todos! He venido, como podéis comprobar, desde el palacio de los Cuatro Vientos hasta aquí para celebrar el Centenario del País de las Bandas de Música. Soy el rey de todos vosotros, pero hoy me dirigiré a vosotros de otra forma: como un diminuto cualquiera.
El rey dejó su corona dentro de su caja protectora, que lo había seguido hasta el escenario. Con un chasquido de dedos, la ropa de monarca se transformó en unos vaqueros y una camisa de cuadros.
El efecto era tan impresionante que muchos creyeron que era magia, pero el mecánico sabía de sobra que era el vestido que cambiaba de color que éste le había confeccionado. Cómo para corroborar sus pensamientos, el rey le guiñó disimuladamente. El mecánico respondió de la misma forma.
-<<Cuando mi ciudad eran sólo cuatro casas, yo era un niño y mi familia era muy pobre. Tanto, que me tenía que colar en la escuela para estudiar. Un día, mi padre viajó a un lugar lejano, en el cual le dieron trabajo y por eso nos mandaba dinero a mi y a mi madre. Era la única forma de sobrevivir. Sin previo aviso, mi madre fue a visitarle. Gastó los ahorros de toda su vida. No consiguió dinero para la vuelta. Encontró trabajo en un puesto cutre, y con la ayuda de mi padre se mantenían. Yo no sabía cocinar, así que pasaban los días en la calle, con la única compañía del viejo Jenkins, el diminuto más longevo de la historia, y el único que vio los cien años de unió del País de las Bandas de Música.>>
Todos aplaudieron al viejo Jenkins. Éste se limitó a sonreír. el rey prosiguió.
-<<Eran los mejores padres del mundo. Por eso, cuando una mujer me preguntó por mi familia, sabría que iban a recibir una denuncia por dejarme solo a tan temprana edad. Me negaba rotundamente a que eso sucediera. Así que mentí. Le dije que mis padres habían muerto. Ella me llevó a un orfanato, donde conocí a mis mejores amigos. Jake, Mike... Dos meses después, y tras soñar cada noche con mis padres, vino mi padre al orfanato a verme... Pagó para poder quedarse conmigo. Me preguntó mi nombre. ¿Se había olvidado de mí? Me dijo que se llamaba Cryer. "¿Papá se llamaba igual que todos los reyes?" Pensé."No... Papá se llamaba Dan." Algo muy raro estaba pasando.
Cuando llegué a su casa, supe que no podía ser él: un palacio monumental de un color blanco mármol en la montaña, rodeado de un verde paisaje. La casa era cuadrada y había un balcón en cada lado. Le pregunté:
-¿Por qué hay un balcón a cada lado de la casa?
-Verás, dentro, en el gran salón de tu nuevo hogar hay dibujada una Rosa de los Vientos. Cada flecha me manda a unas escaleras, que me llevan cada una a un balcón distinto. El Norte, a la ciudad Teensie. El Este, al País de las Bandas de Música. El Sur al Archipiélago Globox. Y el Oeste, al Claro de los Sueños. A los lados del balcón se pueden ver al Suroeste, la Reaparición de la Memoria.
Al Sureste, la Jungla de Tarayzán junto al Volcán de Hielo. Al Noreste, el Desierto de los Knaaren.
Y al Noroeste, las Ruinas del Almirante.
Sus palabras me sorprendieron. Si él veía toda la isla desde allí, significaba que el palacio era el Palacio de los Cuatro Vientos, hogar durante muchas generaciones de los Reyes Diminutos...¡Estaba ante el Rey de los Diminutos! Puede que ése fuera el sueño de todo niño, pero no el mío. Iba a explicarle la verdad sobre mis padres, que seguían vivos, pero me interrumpió.
-Ahí viene tu madre. Te caerá bien. Linda, ven a ver al niño.
La reina Linda no se parecía en nada a mi madre, pero tenía un carácter muy dulce. Era guapa.
Estuve seis meses en la casa, divirtiéndome, con los juguetes más caros y una educación maravillosa. Ya les llamaba "papá" y "mamá", pero ya no podía aguantar. Les expliqué la verdad. Sorprendidos me dijeron que tenían una idea: Les mandarían dinero para el viaje de vuelta y así me podría reunir con mis seres queridos. Cundo vinieron, lloré de la emoción. Pero aquello no fue lo más increíble: Cryer y papá se parecían tanto porque eran hermanos gemelos. Así vivimos en el palacio mis dos parejas de padres y yo.>>
Todo el público estaba en silencio.
-Con ésta historia, mis queridos ciudadanos, quiero decir que sigáis vuestros sueños, porque ya son cien años siendo un lugar pacífico y unido en el que todo se puede hacer realidad.
Aplausos. Todo aplausos. La conmovedora historia había hecho estallar en júbilo al público.
-Y ahora: el mecánico ha creado para nosotros una estatua de la nueva mascota del País de las Bandas de Música.
Mientras el rey hablaba y hablaba, no imaginaba lo que iba a suceder, ni el miedo que iba a tener, ni que había cámaras espiándole.
***
-Y pensar que puedes cambiar miles de vidas con un botón...- decía Míster Dark mientras miraba en la pantalla el discurso de rey. Y junto al monitor, tres botones rojos del tamaño de un frisbee con una etiqueta en cada una: en el primer botón ponía "saqueo", en el segundo ponía "locura" y en el último ponía en mayúsculas, destacando su importancia: "DESTRUCCIÓN".
***
-¡Aquí tenéis a...! E... Esperad un mometín.
El rey había olvidado preguntarle al mecánico el nombre del saxofón. No se atrevía a bajar a preguntarle, así que cogió un boli, un papelillo y escribió:"¿nombre del saxofón que has creado?" Se lo dio a su ayudante y le indicó que se lo pasara al mecánico. Éste se lo dio al vigilante del escenario, que se lo dio al gerente, que se lo dio al jefe militar, que se lo dio al mecánico.
Como éste no tenía papel para contestar, le dijo al jefe militar:
-Dígale que se llama... Eh... Blister Saxo.
Se arrepintió del pésimo nombre que le había puesto. Blister Saxo, es decir, Saxofón Brillante. Se le caía la cara de vergüenza, pero algo extraño pasó. Como en el juego del teléfono loco, el nombre se fue modificando. Cuando llegó a oídos del rey, éste dijo:
-¡Aquí tenéis a Míster Sax!
El nombre no le pareció para nada ridículo. La manta que tapaba un misterioso objeto en la plaza fue retirada de forma veloz. Y allí estaba, su estatua, su creación. La gente aplaudió y dejó de prestar atención al escenario. Todos querían ver la magnífica obra.
-Bueno, basta ya de hacerse el "ciudadano del montón" por hoy -con un chasquido volvió a recuperar su traje de monarca. Abrió la caja protectora para coger de nuevo su corona.
***
Tras una sonrisa, Míster Dark apretó al primer botón.
***
De repente, la caja se cerró de golpe, y casi le rebana la mano al rey. Salió disparada con la corona aún en su interior, y lo mismo pasó con las demás cajas. Una a una, se fueron cerrando con las pertenencias de sus amos en el interior. Todas se marcharon en la misma dirección y nadie consiguió atraparlas. Todos miraron de mala uva a su creador.
-¡Señor mecánico! -Exclamó enfurecido el rey- ¡Exijo saber qué clase de broma es ésta!
-E... Yo no se nada, Majestad. Debe haber sido alguien que las ha atraído con un imán.
-¿Y cómo diablos se han cerrado solas?
***
Las cajas llegaron hasta la guarida.
-El botón de "saqueo" ha cumplido.
Apretó al botón de "locura".
***
No les dio tiempo a seguir con la discusión. La bicicleta del cartero se volvió loca y chocó contra una farola que creó una lluvia de chispas. El traje del rey empezó a menguar y a cambiar de color bruscamente. Un vigilante consiguió arrancarle la vestimenta desgarrándosela bruscamente.
-¡Usted quiere matarme, señor mecánico!-exclamó el ey y salió corriendo.
El mecánico estaba mudo. Todas sus creaciones eran defectuosas y curiosamente atacaban a los humanos, desde la más pequeña licuadora hasta el peor de los robots. Demasiada casualidad. ¿Las bolitas tenían que ver? Podría ser. Pero si era así... Entonces, Míster Sax...
***
Satisfecho, Míster Dark observaba con malicia la locura que había en la plaza.
-Y ahora el plato fuerte.
Y apretó al botón más grande: el botón de "DESTRUCCIÓN".
***
El mecánico se giró. El ceño de Míster Sax estaba fruncido. Como por arte de magia, éste se despegó de su pedestal y atacó destruyéndolo todo a su paso.
Las casas se derrumbaban...
***
...y Míster Dark vio a través de la pantalla que todo había ido como lo esperaba.

------------(a las horas)------------
-Pero no puedo...
-Debes hacerlo por el bien de todos.-concluyó el Rey.
-¡ Pero yo tengo mi vida en la ciudad Teensie! ¡No puedes echarme!- dijo el mecánico.
-Más de treinta mil diminutos no tienen hogar, y todo por tu culpa.
-¿Y cómo me ganaré el pan?
Tras suplicar hasta el final, el mecánico llevó sus cosas a través de la Reaparición de la Memoria. Hasta un prado perfecto para construir su casa. A pocos kilómetros divisó un río. Se estableció allí y, sin perder la esperanza, siguió creando.

PEQUEÑO GLOBOX

¿Quién es la Jefa Mama?
¿De dónde proviene Globox?
¿Y por qué vive Ssssam la serpiente en un lugar tan oscuro?
Seguid leyendo y obtendréis respuestas.

Grovette vivía, como todos los Ranoides, en el Archipiélago Ranoide. Tenía un negocio familiar con su marido, Bardox. Él era pescador, y siempre cazaba al menos veinte peces. Ella tenía la mejor pescadería del lugar, y los peces que su marido le ofrecía eran el producto estrella. Prácticamente todos los puestos de pescado del Archipiélago quebraron, pues la tienda de Grovette era, sin duda alguna, la mejor que había existido. No les imprtaba tener cuarenta y cinco hijos (algo común para los ranoides), pues podían alimentarlos y cuidarlos (aunque algo justitos) con el dinero ganado. Como era considerada la jefa de las pescaderas y era la única mujer con más de cuarenta hijos también se la llamaba Jefa Mama. Bardox conocía una laguna dónde la naturaleza aún vivía sin rastro de la industria, donde fauna y flora ocupaba todo el terreno, donde las especies que se creían extinguidas siguen vivitas y coleando. Una serpiente marina era su aliada: Cazaba peces para él a cambio de una buena historia. Nuestro amigo Bardox era un gran cuenta cuentos. Se sabía y se inventaba cualquier relato, leyenda o cuento jamás conocido.
Cuando Míster Dark se apoderó de aquél apacible lugar, obligó a sus habitantes a pagar una gran suma de dinero mensualmente, algo no muy bueno para la economía de Grovette y su marido. Éste se escondía en la laguna para relajarse y seguir con su negocio.
Los agentes del nuevo y todopoderoso gobernador lo siguieron lentamente. Descubrieron su paradero y su trato con la serpiente. Con una voz robótica, hablaron al fin.
-Tu família no paga dinero mensual. Si la serpiente es realmente la base de tu negocio... Entonces la mataremos y habrás pagado todas tus deudas.
Sacaron un rifle y fueron a atacar al animal marino. Bardox se lanzó a detener los disparos de sus enemigos. Murió en el acto.
Aterrorizada, la serpiente se sumergió en el agua y se coló por un canal que accedía a las cañerías de agua sucia... Hasta llegar a otro pantano. Éste era horriblemente gris, sin vida y muy triste.
Mientras nadaba, se decía: "¿Y ssssusssss historiassss? ¿Y mi única compañía?¿Qué ssssserá de Bardox?"
Para sí mismo, relataba:
"Érasssse una vez una ssssserpiente ssssin nombre cuyo amigo murió y ésta ssssse vió obligada a vivir en un mundo de pesadillassss."
***
La devastadora noticia hundió a Grovette, que no podía permitirse el hecho de criar ella sola a tantos hijos a la vez. Como no había peces, ésta dejó la pescadería y le envió una carta a Míster Dark.

"Querido señor supremo,
Tengo casi cincuenta criaturitas por casa, de menos de dos meses. Mi marido murió disparado por sus agentes y sin su apoyo en nuestro negocio he quebrado. Le ruego que me deje un tiempo sin pagar nada al mes hasta que encuentre un nuevo trabajo. Hágalo por mis hijitos. Sea noble.
Atentamente, Grovette"

***
-Oh, Bardox... No sabes lo mucho que te echo de menos. Nuestro líder es malvado, y mis hijos carecen de comida sin tu ayuda. Le he enviado una carta a Míster Dark para pedirle un poco de tiempo, pero conociendo su deshonesta forma de ser, ya me temo la respuesta.
Dejó el ramo de flores delicadamente en la tumba y cerró las puertas del cementerio.
Al llegar a casa, alimentó a sus monstruitos con lo poco que le quedaba y se fue a dormir agotada.
***
-¡BUÁÁÁÁÁÁÁÁ!
Grovette se despertó a la medianoche con el llanto de uno de sus hijos. Ya le había pasado antes y sabía que, a consecuencia del lloro de uno, los cuarenta y cuatro restantes se contagiarían.
Buscando entre los camastros, encontró a la bomba acúastica de lloros y agudos y se lo llevó a su habitación. Allí lo calmó con mimos hasta que ambos cayeron dormidos. El pequeño que sostenía entre sus brazos se llamaba Globox y era, con diferencia, el más curioso entre sus hermanos, pues era el único ranoide azul, y por eso su madre siempre recordaba su nombre.
***
Llantos. Eso era lo que por las mañanas despertaba a Grovette. Pero esta vez no fue así. Levantándose con pesadez e incertidumbre, investigó en el cuarto de sus cuarenta y cinco hijos y... No había ni uno. Todas las camas vacías. Entre lloros, divisó una notita en una de las cunas.

"Grovette, querida,
Nunca pagas y me pides que te anule los impuestos. No cuadra. En tu carta explicaba que tu principal problema eran tus hijos. Bien, problema solucionado.
Tu respetable y altivo líder, Míster Dark."

Aun sin creerlo, se armó de valor y pensó en dirigirse al castillo de su dictador. Justo al salir por la puerta, oyó un lloro peculiar a los que solía escuchar, pero que a su vez le resultaba familiar. Provenía de dentro de la casa. Volvió a abrir y sobre su cama estaba Globox, que se había quedado dormido.
-Prometo volver... Pequeño Globox.
***
-Su racimo de uvas, señor.-le ofreció el sirviente de Míster Dark a su gobernador.
Éste lo cogió y empezó a comérselo poco a poco mientras se tumbaba de costado, al estilo de los antiguos emperadores romanos.
De la puerta principal apareció un pequeño ranoide que debía ser un mensajero.
-Mi señor, alguien exige verle.
-Hazla pasar sin demora.
Entre dos corpulentos guardias, una ranoide de piel rosada con un pelo morado agrupado en tres coletas, la cara enfadada y los ojos rojos de tanto llorar apareció.
-Grovette.-indicó Míster Dark.
-Vengo a por...
-¿cadáveres?-la interrumpió.
-A por mis hijos.-dijo Grovette, un poco desconcertada por la interrupción.
-Pues lo que yo decía. Cadáveres.-Míster Dark sonrió pícaramente.-Si, Grovette. Tus hijos han...
-¡ME NIEGO A CREERLO!-lo interrumpió.
Sacó una jaula con un cuerpo inerte de uno de sus niños. Seguramente era el único muerto, pero a Grovette le bastó con ver eso. Apretó los dientes y corrió, enfurecida como una bestia hacia Míster Dark. Los guardias intentaban pararla, pero se apartaban por miedo o acababan heridos por la estampida. A los pocos metros del trono, Míster Dark abrió un frasco y gritó:
-¡Hay una forma de salvarlos!
Grovette dejó de correr. Se sentía triste pero esperanzada a la vez, pero no quiso mostrarlo, y con una expresión fría y seria, habló.
-Cómo.
-Bébete esto.-dijo, señalando el frasco que acababa de abrir.
Grovette se acercó con inseguridad, tomó el botellín y se lo bebió entero
-Qué facil es engañarte- remató Míster Dark cuando la última gota resbaló por su garganta.
Engañada. Con muchísima rabia acumulada, cogió a su enemigo y empezó a estrujarlo. Míster Dark tenía le cara roja y los guardias temían a Grovette. De repente, todo paró. Grovette empezó a gritar mientras aparecían en su frente millones de ojos. Su cuerpo empezó a crecer, poco a poco hasta ocupar un gran territorio. El peso hundió la tierra y mandó a Grovette al magma terrestre.
Muchos años después, Globox ayudó a Rayman en su lucha contra Míster Dark y, en su honor, el Archipiélago Ranoide pasó a llamarse Archipiélago Globox.
No sabemos si Grovette murió o no, pero se cree que los terremotos son los brazos de Grovette (o la Jefa Mama) golpeanzo la corteza terrestre, y manifestando el ansia de volver a la superficie a ver a su hijo, Globox.

AL BORDE DEL ABISMO

¿Qué fue de Tarayzán?
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Rayman iba por un bosque formado en el cráter de un antiquísimo y gigante meteorito en busca de pistas que lo llevaran hacia su enemigo. Se detuvo cerca de unos arbustos, donde se escondía un joven parecido a él que se encontraba en una situación un tanto embarazosa: su taparrabos se había enganchado en una rama alta de un árbol y si éste subía a por él, se verían sus partes íntimas. Con toda su buena voluntad, Rayman fue a cogerlo. Tras entregárselo de nuevo, ambos se presentaron. El otro joven era Tarayzan. Éste le entregó una bolsa de semillas que hacían crecer flores gigantes instantáneamente.
Tarayzán le explicó que él no la necesitaba, pues era autosuficiente, y también que aquél lugar era peligroso, pues había predecido que se inundaría de lava.
Rayman no se lo creía, pero la tierra empezó a moverse y géiseres de lava empezaron a salir por todas partes. Dado que el crater tenía forma semiesférica, éste empezó a inundarse poco a poco. Tarayzán y Rayman escalaron por la pared del cráter, que estaba llena de salientes y era casi infinita, debido a su gigante tamaño. Si alguna zona de la pared era plana, Rayman ponía una semilla y ambos podían subir por la enorme flor. La lava inundaba muy rápidamente todo el bosque.
Al principio, ambos escalaban asustados, pero poco a poco fueron llevándole ventaja al nivel del magma y se lo empezaron a tomar como un juego, como a ver cuál llegaba antes a la roca con forma de nube, o a intentar escalar sin usar una mano o un pie. Aún les quedaba más de la mitad de la pared. Sin darse cuenta, los juegos empezaban a hacerse peligrosos, ambos se empujaban para tirar a su rival unos metros más abajo. Pero el juego llegó demasiado lejos cuando Rayman le arrancó el taparrabos a Tarayzán y lo lanzó hacia arriba. Pero se quedó enganchado en una rama totalmente inaccesible. Tarayzan se quedó colgando de la pared tapándose sus partes íntimas con una mano.
No quiso subir sin su taparrabos y la lava lo cogió. Murió entre gritos. Rayman se asustó y escaló rápidamente.
***
Al salir del cráter, lloró por su insolencia y decidió tomarse el peligro más en serio.
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Re: Capítulo de contenido exclusivo.

Mensaje por andarara el Jue 6 Jun 2013 - 0:11

Vaya, aquí Mister Sax es un robot...curioso hecho Sí .
La historia de Tarayzan es la más fuerte sin duda ¡qué triste! Sad pero bueno, por ende se ha vuelto interesante Bueno .

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Re: Capítulo de contenido exclusivo.

Mensaje por RayAdrià el Lun 10 Jun 2013 - 12:49

WTF?
Spoiler:
Tarayzan no puede morir!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Lo de Mr Sax me ha encantado^^
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